Hoy se pone a la venta el número 55 de la revista Scifiworld, en el que podréis encontrar un detallado estudio del cine de George Miller escrito por mí. He aquí algunos extractos:
Mad Max:
"Se ha hablado mucho sobre Mad Max: su tono postapocalíptico, su tratamiento de la violencia… En determinados aspectos, el film bebe del “western”: Max es un solitario representante de la ley (o de lo que queda de ella) que debe enfrentarse al pillaje y la violencia de una banda. Se suceden varias imágenes que evocan ese género, como la del pueblo asolado por los moteros, aquella en la que estos asaltan un camión cisterna cual diligencia… Y llama la atención la relevancia de los escenarios naturales (el cielo cargado, las nubes, las carreteras sin fin…), que también podrían retrotraernos a tantos títulos del cine del Oeste..."
Mad Max 2:
"Todo inicia con un “montage” de imágenes en blanco y negro de pozos petrolíferos, protestas, guerra y destrucción (que anticipan las explicaciones que abren la interesante serie en torno a la crisis constitucional australiana de 1975, The Dismissal, parcialmente producida, escrita y dirigida por Miller) que enlaza con planos del primer Mad Max. A partir de ahí, esta segunda entrega discurre como un western o, si se quiere, como una película de aventuras (las ballestas y arcos, el asedio al “castillo”, las armaduras de los antagonistas…): el héroe, un tipo solitario que no habla de su pasado (la verdad es que en general no habla mucho), llega a un “poblado” asediado que necesita su ayuda. La mirada vuelve a revelarse como un tema medular..."
Mad Max. Más allá de la cúpula del trueno:
"Mad Max, más allá de la cúpula del trueno cuenta con una espectacular partitura de Maurice Jarre: es inevitable que ante una aventura que en gran medida discurre en el desierto y musicada por Jarre nos acordemos de Lawrence de Arabia; en todo caso, llama la atención la complejidad de una banda sonora dinámica, variada y con algunos que otro apunte atrevido. Jarre se sirve de una gran orquesta, coros, ondas de Martenot, un didgeridoo (instrumento de viento típico de los aborígenes australianos), músicos de rock, un saxofonista, yunques… Además de alguna melodía que parece beber de Ravel, sobresale el espectacular tema relacionado con la cúpula del trueno (que originalmente iba a abrir el film), mientras que a Max le acompaña un motivo sorprendentemente optimista y a los niños un fluido tema dominado por la cuerda. En cuanto a la presencia de Tina Turner, todavía hoy no sé si me convence. Eso sí, “We Don’t Need Another Hero” supone una excelente canción para cerrar esta trilogía..."
En los límites de la realidad:
"Si la opción elegida para analizar el notable segmento de Miller es el de compararlo con el de la serie original, muchos pueden aprovechar la ocasión para corroborar la perspectiva del cine de Hollywood de los 80 como un canto al exceso: ciertamente, el capítulo de Richard Donner hacía gala de las mejores características de The Twlight Zone, tales como la manera de (des)dibujar esa “zona” entre lo real y lo fantástico, que motivaba la duda en el espectador sobre lo que acontecía mediante dispositivos basados en la importancia de los personajes, la dirección de actores, la concreción narrativa y el manejo del punto de vista; mientras, en comparación, el fragmento de Miller se serviría de un “exceso” en la interpretación del protagonista, en los efectos especiales y en el decorado. Desde luego, no supone ningún “abuso” alejarse de la imagen del traje de “oso panda” (en palabras del propio Matheson) que portaba el monstruo del capítulo original, por otro lado un pormenor poco problemático para disfrutar de aquel..."
Las brujas de Eastwick:
"En principio, Las brujas de Eastwick era una pequeña comedia negra sobre la lucha de sexos, sin tantos efectos especiales. John Peters intentó, continuamente, influir en el proceso creativo: contrató a Ron Bass para una reescritura del guión, que Miller rechazó de pleno, y presionó para que se introdujesen más efectos (según Miller, sobre todo a raíz del triunfante estreno de Aliens, mientras rodaban). Los productores incluso quisieron sustituir a Miller, ante lo que Nicholson advirtió que si el director se iba, él también lo haría..."
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domingo, 21 de octubre de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
Eerie, Indiana
Breve reseña sobre esta serie de culto de los primeros años 90, en la que tuvo una participación decisiva Joe Dante.
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jueves, 29 de diciembre de 2011
Algunos libros de cine del 2011

El 2011 no ha deparado grandes obras cinematográficas (en este momento sólo se me ocurre una: The Tree of Life) y tampoco demasiados buenos discos (los mejores han sido reediciones). Así que, ante tal dificultad para confeccionar una lista de "lo mejor" del 2011 en cuanto a cine y música, he aquí una pequeña lista con algunos de los libros sobre cine que, de entre los editados en España, me han gustado más:
En primer lugar, y aunque parezca puro corporativismo alabar una obra editada por tus amigos, debo destacar el volumen consagrado a una de las mejores series de todos los tiempos, The Twilight Zone. Como bien se encargan de subrayar sus autores, The Twilight Zone es una ilustre desconocida en España; este libro pone las cosas en su sitio (y de qué manera), pues supone un recorrido exhaustivo por (casi) todo lo relativo a la mítica creación de Rod Serling. En Estados Unidos el libro por excelencia sobre la serie es el imprescindible "best-seller" The Twilight Zone Companion, de Marc Scott Zicree. El libro editado por Scifiworld no sólo supone un estupendo complemento al volumen de Zicree, sino que, cuando menos, añade un análisis de los episodios más basado en su puesta en escena (amén de añadir información nueva y cuestionar determinados dictámenes que se efectúan en The Twilight Zone Companion): esto resulta importante, pues se tiende a destacar sólo la admirable narrativa de los episodios, a pesar de que lo que recordamos de muchos de ellos son sus imágenes; en determinados casos, las historias de la serie reposan sobre elecciones de puesta en escena (el famoso "Eye of the Beholder"). Por otra parte, la habitualmente cuidada planificación de los capítulos de The Twilight Zone se distancia de la de otras series contemporáneas, dotadas de buenos actores y guiones... y de una puesta en escena mediocre, que con el paso del tiempo sólo hará que sus episodios se vean caducos y poco trabajados. Pero aquí abriríamos otro tema: el entusiasmo desbocado (y acrítico) de comentaristas y espectadores hacia las series de principios del siglo XXI.

Debemos resaltar la excelente oferta editorial de Akal, que en los últimos tiempos no sólo ha publicado el primer (y recomendable) tomo de Historia mundial del cine (dedicado al cine norteamericano) y el excelente libro de Tag Gallagher sobre John Ford, sino también una colección de libros sobre cineastas contemporáneos (Agustí Villaronga, Wong-Kar Wai, Paul Schrader, el muy completo estudio sobre David Mamet...): este año ha sobresalido el primer volumen en español dedicado a uno de los más talentosos cineastas contemporáneos, Paul Thomas Anderson. Se trata de un trabajo lúcido y detallado a cargo de José Francisco Montero.
Asimismo, no debo dejar de lado la publicación (más vale tarde que nunca)de Cultura mediática, un a menudo fascinante estudio de Douglas Kellner sobre el cine, la televisión y la música de los

años 80 y, particularmente, de principios de los años 90: en el texto tienen cabida filmes derechistas como Rambo y Top Gun, pero también cuestiones como la Guerra del Golfo, el rap, Madonna y Beavis and Butt-head. El libro se publicó en los E.E.U.U. en 1995, por lo que cubre los primeros años 90, una época llena de interés, tanto en el terreno político como en el cultural
Pablo Pérez Rubio nos entregó, a principios de año, otra obra imprescindible, en este caso sobre uno de los grandes cineastas modernos: Jerry Lewis. Un estudio atento, completo y a menudo brillante, publicado por Cátedra.
En Teleshakespeare, Jorge Carrión habla sobre las series contemporáneas, tema que conoce en profundidad; es un libro recomendable, aunque, como señalé antes, no comparto ese entusiasmo desbordante sobre las series de hoy... Entre el "todo cambia" y el "nada cambia" (la disyuntiva


En Teleshakespeare, Jorge Carrión habla sobre las series contemporáneas, tema que conoce en profundidad; es un libro recomendable, aunque, como señalé antes, no comparto ese entusiasmo desbordante sobre las series de hoy... Entre el "todo cambia" y el "nada cambia" (la disyuntiva

Heráclito-Parménides), me veo más cerca, en materia de arte (¡y en otras!), del escepticismo ante las supuestas revoluciones y permutas periódicas (o lo que puedan significar "las nuevas formas de ver", "las nuevas formas de distribuir" y "lo nuevo" en general): suelo mirar el futuro con optimismo y el presente con cierto escepticismo. En todo caso, a pesar de mis dudas hacia algunos conceptos del libro ("nos encontramos en un momento histórico de una complejidad semiótica sin precedentes", comenta Carrión), he aprendido unas cuantas cosas gracias a Teleshakespeare, que además sirve como guía sobre la ficción televisiva de estos últimos años; asimismo, Carrión hilvana, de un modo bastante perspicaz, determinadas constantes de las series contemporáneas con la literarura y el cine. De la misma editorial, Errata Naturae, cabe citar la publicación del atractivo pero sobrevalorado Mutaciones del cine contemporáneo.

El premio Anagrama de ensayo, Filosofía zombi, está escrito con estilo y abarca el tema de los zombis en casi todas sus dimensiones. A pesar de que en los últimos tiempos me he acabado hartando de tanto zombi y tanto fan de los zombis, Filosofía zombi es un buen libro, si bien no dice nada demasiado nuevo sobre el tema.
Y por destacar un libro que no me ha gustado: Cine e imaginarios sociales, de Gérard Imbert.
A principios del 2012, por fin, mi libro sobre Joe Dante.
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